Briam: Hortalizas al horno con feta
16 julio, 2016
Espagueti con salsa de gambas y feta
21 junio, 2016
Ver todas

Es verdad que durante los meses de verano lo último que nos apetece es un plato de legumbres. ¿Quién no cambiaría un cocido extra potente o una fabada asturiana con un salmorejo fresco o una ensalada campera? ¡Bueno no todos pero muchos de nosotros!

Hoy os enseño una manera deliciosa de seguir disfrutando las propiedades de las legumbres durante el verano en forma de una ensalada fresca, aunque muchas veces termina por ser el plato principal del día. La ensalada de judías de ojo de perdiz se puede sustituir perfectamente por garbanzos, lentejas u otros tipos de legumbres.

En Grecia la puedes pedir como aperitivo, mientras mueres de hambre después haber pasado la mañana entera en la playa. Una botellita de Ouzo y buena compañía es lo que solamente te va a hacer falta.

Στην υγειά σας!

Comensales:
Tiempo: 1 hora
Dificultad: 1

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Ingredientes

  • 250gr judías de ojo de perdiz
  • 2 tomates
  • 2 pepinos pequeños
  • 2 zanahorias
  • 2 pimientos italianos
  • 1 cebolla morada
  • ½ aguacate
  • 2 cucharadas de alcaparras
  • 100gr feta (opcional)
  • Aceite de oliva
  • Vinagre de vino
  • Sal y orégano

Preparación

  1. Ponemos las judías en remojo durante la noche anterior con una cucharadita de sal. Antes de cocinarlas las lavamos bien con agua corriente.
  2. En una cazuela ponemos ½ L de agua y hervimos las judías a fuego lento durante 1h o hasta que se queden crujientes.
  3. Mientras tanto aprovechamos para cortar los tomates, los pepinos, los pimientos y la cebolla en dados y rallar las zanahorias.
  4. Mezclamos todo en un cuenco añadiendo sal, orégano, aceite de oliva y vinagre. Guardamos en la nevera.
  5. Una vez las judías hechas, las colamos y las dejamos a enfriar.

Y unos consejitos…

– Durante los meses calurosos se recomiendan cocciones a fuego lento, largas y suaves. De esta manera las comidas, y aún más las legumbres, resultan menos pesadas y digeribles.

– También, es mejor dejar las legumbres crujientes (ni crudos ni blandos) así no se van a deshacer y “manchar” la ensalada mientras removemos.

Galería

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *